En Extremadura existen numerosos atisbos de la presencia de nuestra especie en la era del Neolítico.
Se han encontrado numerosas herramientas que nuestros antepasados usaban para cazar y comer.
Podemos dirigirnos a
Valencia de Alcántara para conocer como enterraban a sus muertos con construcciones de dólmenes que hoy en día se ha descubierto como podían mover tan grandes moles de piedra. Allí tenemos gran cantidad de dólmenes, se han encontrado hasta 15 solo en esas tierras de los que 9 son los más visitados dado que el resto son de más difícil acceso.
Podemos saltar hacia las tierras de la comarca de Villuercas, Jara e Ibores y descubrir en las inmediaciones de
Cañamero algunos cobijos con pinturas rupestres que han perdurado al paso de los años.
O viajar al centro de Extremadura y encontrar el domen más grande de todos los que conocemos. Es el denominado Dolmen de Lácara que se encuentra en
Carmonita.
Esta localidad también aloja otros dólmenes que aunque no sean tan grandes como el de Lácara no son menos importantes.