Turismo en Garrovillas de Alconetar
Garrovillas de Alconetar pertenece a la comarca de Alántara, Tajo, Salor y Almonte, en la provincia de Cáceres, Extremadura.
En un desvío de la antigua N-630, Vía de la Plata que recorre Extremadura de norte a sur, nos encontramos a pocos kilómetros de Cáceres la localidad de Garrovillas de Alconétar, en la que nos sorprenderá su plaza porticada declarada Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional, además de un gran patrimonio artístico y natural.
Ya existía un asentamiento en época prehistórica, puesto que se encontraron restos de unos dólmenes que así lo atestiguaban, pero que lamentablemente quedaron cubiertos por las aguas del pantano de Alcántara, aunque los objetos que se hallaron se conservan en el Museo de Cáceres y en el Museo Arqueológico Nacional.
Próxima a la situación actual de la localidad y cerca de la torre que se construyó para defender el puente de Mantible existía la villa de Alconétar, que tras ser destruida, la población se trasladó a la situación actual, denominándose la nueva villa como Garrovillas de Alconétar. La torre quedó cubierta también por las aguas del embalse y el puente fue trasladado piedra a piedra hasta la parte final del pantano, posición donde no se ve a afectado por estas aguas.
Para empezar nuestra visita a la villa empezaremos por la Plaza de la Constitución que ya hemos mencionado y que es una de las más grandes de España, con sus 65 arcos y 103 ventanales, forma un entorno en el que deleitarse, datando las casas más antiguas del siglo XV algunas de ellas con un cierto aire mudéjar. En la parte inferior los soportales con arcos de medio punto que asientan sobre columnas de granito y sobre ellos los ventanales con esbeltas columnas y arcos. En el otro extremo de la plaza está el Palacio de los Condes de Alba de Liste, de estilo renacentista y enfrente de éste, el Ayuntamiento y el corral de comedias, típico del Siglo de Oro español, levantado a semejanza del de Almagro.
De la Iglesia de Santa María de la Consolación podemos destacar su portada principal, las bóvedas de crucería sin apoyos intermedios y el órgano, excelente pieza del Renacimiento posiblemente el más antiguo de la Península Ibérica. Nos encontramos en el camino también con la Iglesia de San Pedro Apóstol de estilo gótico, con tres naves, y en la que podemos resaltar la puerta de la Epístola.
El Convento de las Monjas Jerónimas, situado en la Plaza Vieja, está construido sobre una casa señorial del siglo XVI. Ya a las afueras de Garrovillas de Alconétar divisamos el Convento de San Antonio de Padua en ruinas, pero que aún conserva parte de su estructura, como el claustro renacentista o alguna de las bóvedas.
Destaca la ermita de Ntra. Sra. De Altagracia, patrona de la localidad, en la que cada cuatro años se celebra romería en honor a la Virgen, aunque hay otras como la de San Antón, Santos Mártires, Cristo del Humilladero entre otras.
Entre las fiestas cabe destacar las de San Antón el 17 de enero y la de San Blas el 3 de febrero y en agosto, en las fiestas de San Roque, los eventos taurinos tienen lugar en la Plaza Mayor, convertida en coso para la ocasión.
Los platos típicos de esta localidad de Cáceres son las ranas fritas, los peces en escabeche y si lo que nos gusta son los dulces, las floretas con miel y los dulces elaborados por las Monjas Jerónimas
En la villa podemos encontrar un rollo o picota, varias cruces latinas y podemos pasear por el barrio de Castillejos que muestra una arquitectura popular en excelente estado