Turismo en Torre de Don Miguel
La villa de Torre de Don Miguel pertenece a Extremadura, se encuentra situada en la bella comarca de la Sierra de Gata al noroeste de la provincia de Cáceres.En este pueblo serrano podemos encontrar una buena representación de la arquitectura que caracteriza la Sierra de Gata, con sus callejuelas en las que destacan los voladizos que comunican las casas, muchas de ellas con puertas adinteladas, inscripciones y escudos. Los vecinos del pueblo, han sabido cuidar su patrimonio y mantener la estructura y el tipismo de estas casas serranas. Interesante para la visita es también la Casa de la Encomienda.En la Plaza Mayor encontrará el viajero la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, declarada Bien de Interés Cultural, impresionante construcción en granito realizada en dos fases, una en el s. XV, en la que se construye la nave principal con el coro y la fachada gótica lateral y la otra a mediados del s. XVI en la que se erige la cabecera con cubierta de crucerías.
El Rollo, reconstruido recientemente es del s. XV, que dio independencia jurisdiccional y penal a esta localidad.
Cabe destacar también las dos ermitas que tiene la villa: la Ermita del Cristo a la entrada del pueblo, de estilo renacentista con portada del s. XVI en cuyo interior guarda una talla del Cristo del Consuelo. La otra es la Ermita de Ntra. Sra. de Bienvenida, patrona del pueblo, celebrándose la romería en su honor el domingo de Resurrección.En el mes de Abril se celebra una fiesta muy particular: “El Capazo”, antigua tradición que aún se conserva en la que los protagonistas son los capaceros vestidos como los antiguos molineros y el camuñas también con una indumentaria muy característica con piel de cabra u oveja y tres cencerros y con castañuelas en las manos.Al anochecer el camuñas va recorriendo el pueblo haciendo sonar los cencerros y recogiendo a los capaceros. A eso de las doce de la noche se reúnen los torrezneros y visitantes alrededor del enorme roble que días antes han cortado los mozos y han clavado en el centro de la plaza y entonces empiezan los mozos a prender fuego a las capacetas de la almazara (empleadas en el prensado de la aceituna)empapadas de aceite y enciende un círculo alrededor de los asistentes y después lanzan otras hacia el roble para que éste acabe ardiendo también al ritmo del tamboril y mientras el camuñas va animando a todos para que siga la fiesta. Todo ello en un ambiente grotesco ya que la plaza aparece a oscuras y sólo iluminada por las cientos de esteras prendidas.Si el turismo que nos gusta es el de la gastronomía, entre las delicias que podemos degustar en esta bella localidad están los platos típicos de toda la Sierra de Gata como son los platos de cabrito y cerdo gracias a las estupendas matanzas que se realizan, sin olvidar el aceite con Denominación de Origen Gata-Hurdes.
Tiene además la villa estupendas vistas con un mirador magnífico en la carretera que lleva a Gata.