Iglesia de San Pedro
La Iglesia de San Pedro fue construida siguiendo el estilo gótico, y según un documento parroquial fue terminada en 1.574; posteriormente fue restaurada en el siglo XVII, dejando intacta la nave baja, brazo inferior de la cruz latina, cuya forma adopta actualmente la forma del templo, añadiéndole la nave transversal y la cabecera o capilla mayor.
Los muros de esta nave baja son de mampostería, reforzando los ángulos sillares graníticos, reforzando también los arcos interiores cuatro contrafuertes exteriores de sillería granítica.
A los pies de esta nave y sobre un zócalo de sillares graníticos se emplaza la esbelta torre, dividida en cuatro tramos. A los pies de esta torre, se abre la puerta principal, de arco de medio punto, sobre la que campea entre leones rampantes el escudo marmóreo de los Portocarrero, fautores de la obra y patronos de derecho de la Iglesia de San Pedro.
Otras dos puertas dan acceso al interior, una dintelada y en el lado norte, hoy clausurada, y otra en el lado sur, la más usada y adornada.
En el interior del templo existen numerosas capillas y retablos, entre los que cabe destacar los siguientes: Capilla de la Inmaculada Concepción, Retablos de la Virgen del Carmen, Retablo de San Blas, Retablo Mayor, Retablo de San Vicente de Paúl, Retablo de Nuestra Señora del Rosario y el Retablo de las Ánimas.